

















































































El proyecto de las tres casas urbanas se da en el barrio de Refineria de la ciudad de Rosario, un barrio recientemente abierto al recambio gracias a la apertura de nuevas arterias e infraestructuras que facilitan su accesibilidad.
La apertura de nuevas urbanidades en sectores hasta hace un tiempo ocultos dentro del tejido, representa hoy en día una gran oportunidad para repensar el habitar urbano.
La tipología de la casa compacta surge como un concepto que arroja posibilidades de habitabilidad “descomprimida” en la ciudad, brindando la oportunidad de permanecer en ella sin migrar a los suburbios o a ciudades aledañas. Convirtiéndose así en una opción a la huella que implican la movilidad diaria y la expansión descontrolada de la planta urbana en el territorio.
El planteo se estructura alrededor de un árbol de palta centenario preexistente en el solar, el cual no solo caracteriza a uno de los patios de las viviendas sino que principalmente le da vida al proyecto en su totalidad.
Una masa de ladrillo se posa sobre las medianeras preexistentes permitiendo desarrollar una planta baja libre generando de esta forma un continuo a lo largo de todo el terreno caracterizado por una secuencialidad espacial de transiciones entre semicubiertos, llenos y vacíos.
Dicha masa por momentos se perfora, se separa o admite entramados para definir las diferentes relaciones espaciales, generando situaciones de privacidad, de relaciones con el exterior y de variedad de texturas.
Los patios intersticiales surgen a partir de la búsqueda de situaciones vivenciales y de variabilidad de usos, convirtiéndose de esta forma en el eje estructurador de la distribución de las viviendas.
Recuperar el concepto de “casa” en la ciudad y buscar la alternativa al apilamiento de viviendas pensadas solo en función a las dinámicas de un mercado, volver unos pasos hacia atrás y retomar el concepto de los elementos que nos permiten la apropiación del espacio, recuperar el patio, los recorridos, la privacidad, las texturas, la penumbra, el sentimiento de espacio propio, devolverle la mística al acto de habitar.





